
Los datos están dando lugar a una nueva economía
¿Cómo se está formando?
The Economist
Una refinería de petróleo es una catedral industrial, un lugar de poder, teatro y oscuros recovecos: torres agrietadas adornadas sus pináculos góticos, gas flameando sus vitrales, el hedor de los hidrocarburos su embriagador incienso. Los centros de datos, por el contrario, ofrecen un espectáculo menos obvio: edificios gris sin ventanas que no tienen altura ni ornamento, parecen extenderse hasta el infinito.
Sin embargo, los dos tienen mucho en común. Por un lado, ambos están llenos de pipas. En las refinerías se recogen la gasolina, el propano y otros componentes del crudo, que han sido separados por el calor. En grandes centros de datos, transportan...